Teatrohttp://adrianaangarita.com.ve/wp-content/uploads/2017/04/21.05.96-156.jpg

Uno ve el universo y sus misterios, el otro al hombre y sus miserias

Franz y Albert: Un dúo de contrastes

¿Puede un humanista y un científico fraternizar, entenderse y sentir empatía por el otro?

Ya sea por tradición o por elección, los científico han sido consumados enemigos de las ciencias sociales y por extensión, sus exponentes. Sin embargo, existen marcadas excepciones ha este paradigma, estas  constituyen un ejemplo a seguir en la coexistencia y tolerancia. Justo seso es lo que se puede evidenciar en la obra de teatro “Franz y Albert“.

Una grandiosa pieza teatral latinoamericana, escrita por el dramaturgo Argentino Mario Diament. Que tiene como inspiración uno científicos más reconocidos del siglo XX y un escritor de gran legado en la literatura mundial, estos son, nada más y nada menos que Albert Einstein y Franz Kafka.

La obra escenifica un encuentro ficticio entre esos dos grandes. Donde un mar de ocurrencias y confrontaciones se llevan acabo. Algunas de ellas, son colocarle titulo a “La Metamorfosis“, explicar la teoría de la relatividad del tiempo con un mazo de cartas, debates sobre el consumo de alcohol, el amor, culpabilidad, paranoia, la crueldad del hombre y muchos más.

La dicotomía entre las realidades y opiniones antagónicas de los personajes, es un interesante punto de encuentro, ya que sus diferencia marcaban grandes saltos. El pesimismo y el optimismo, el odio al trabajo ejercido o la pasión por este, una infructuosa vida amorosa o un matrimonio promedio, son algunas de esas diferencias entre Franz y Albert.

En Venezuela

Tuve la oportunidad de ver esta obra a principios de 2017 en el Trasnocho cultural. Sin embargo, ese no fue el único espacio en el que se presentó, también estuvieron en el Centro Cultural Chacao y Centro Cultural BOD.

La obra llega a las tablas bajo la dirección de Luigi Sciamanna, quién también asume el reto de traer a la vida al brillante pero pesimista Franz Kafka. Su compañero en el escenario es Antonio Delli, quién interpreta a Albert Einstein. Ambos son los únicos en autores de la obra.

Las actuaciones de Sciamanna y Delli son soberbias, llegaron a lo esencial de los personajes. Le dan vida de tal forma que es vuelve inconcebible pensar en otros actores para esos papeles. La caracterización de ambos es muy fluida a pesar de la complejidad del texto.

¿La recomiendas?

Por supuesto que si. Es una obra maravillosa que te confronta con posturas antagónicas de la vida, invitándote a la reflexión profunda, pero no por ello te agobia con diálogos demasiado denso o incomprensibles. Para aligerar la carga dramática tiene notas de comedia que relajan los momentos de exposición densa, sobretodo en los diálogos de Einstein.

Creo que obras como esta son necesarias en nuestros teatros porque traen a colación temas existenciales que muchas veces posponemos. Es fundamental que la dramaturgia no se quede solo en entretenernos; Más bien debe invitarnos a contemplar el mundo de formas diferentes.

La tablas son una vitrina muy importante para la sociedad. En ella podemos ver reflejados nuestros problemas y dificultades. Y quizás si tenemos suerte, podremos encontrar la solución a ellos o al menos una alternativa.

En un momento de la obra, Einstein salta a la espalda de Kafka y este le dice : “Si alguien nos ve así, se formará una idea extraña de nosotros“, a lo que Einstein le responde: “Pero querido amigo que es más extraño que la existencia“.

 

Por: Adriana Angarita (Estudiante universitaria de 4to año de Comunicación Social)