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Cuando me senté a escribir sobre este tema, me encontré en una encrucijada. Tenían tanto que decir, que no sabia ni por donde empezar. El amor es una de esas cosas que se dan por sentadas; Que como todas las personas lo han “experimentado“ cualquiera cree que puede hablar sobre ello.

En mi caso no fue así, más bien recordé lo que San Agustín decía respecto al tiempo: “Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.“ Justo eso fue lo que sentí: Sabia muchas cosas sobre el amor, todas aprendidas por experiencia o las enseñanzas de otros. Sin embargo, no sabia como definirlo, ni como explicarlo de manera ordenada y coherente.

Debido a esto, decidí hacerme preguntas para ayudarme a darle sentido al hervidero de pensamientos que tenia en mi cabeza.

La primera pregunta que cualquiera en mis zapatos se haría es: ¿Qué es el amor?. Y debido a mi imposibilidad para darle respuesta, busqué en una fuente que sí la diera. La “sabia“ Real Academia Española de la Lengua lo define como: “Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser“. Inmediatamente después de leer ese concepto supe que estaba incompleto y mal guiado, el amor no es únicamente un sentimiento, es algo muchísimo más complejo y profundo. Creo va más, acerca de querer el bien de otro; Y ese bien muchas veces es colocado sobre el de si mismo.

Amar nos lleva hacer cosas extraordinarias. Como entrar en un campo de batalla desarmado solo para curar a los heridos sin importar el bando (Hacksaw ridge), nos lleva a dar nuestra vida por otros (Jesús), levantarnos a las 5am a hacer desayuno a nuestras familias a pesar de que deseas dormir más (Mamá), donar el fruto de nuestros esfuerzo a un necesitado, salir a la calle a protestar porque quieres lo mejor para tu país y su gente o ir a visitar a tu abuela senil, que probablemente ni te reconoce.

Una vez leí que “En el amor descubrimos quiénes queremos ser y en la guerra quiénes somos“. Probablemente en el amor idílico de la novelas de románticas sea así, pero el amor real no solo debe mostrarte lo que quieres ser; Debe completarte, mostrarte a alguien mejor, hacerte más humano y más consciente del otro. Ya que cuando amo no solo reconozco las virtudes existentes en la persona sino las quede llegar a tener. Cómo Jesús, Él se dio en sacrificio no por lo “buenos“ que éramos o la cosas “buenas“ que hacíamos, lo hizo por lo que podíamos ser. Él busco darnos herramientas y enseñanzas para ser y estar más completos, para lograr ese fin un último que es darnos inmaterialmente al otro, lograr esa transcendencia.

Luego me pregunté sí ¿Todo el mundo lo experimenta? o ¿solo es una utopía de los ingenuos? Por supuesto yo no pienso que sea una utopía. El amor es tan real como lo soy yo, y todos somos capaces de amar. El problema es que algunos deciden no hacerlo o simplemente sus circunstancias los han vuelto cínicos o quizás pesimistas pero eso no lo desaparece o cambia su sentido.

Quizás ¿Es una pasión? podría preguntarse algunos. La pasión está asociada más con la belleza y atracción física. Pensar que el amor es únicamente una pasión es reducirlo a algo muy inferior a lo que verdaderamente es.

Entonces ¿El amor puede surgir de una pasión? En el caso del amor Eros o de pareja podría ser una catalizador para el acercamiento, pero la pasión no garantiza el amor, podría llevar a. Sin embargo, cuando la pasión conducen al conocimiento del otro, a encontrar las virtudes que tienes o quieres en una pareja, podría ser una buena base para el amar.

Muchos creen que el amor nace espontáneamente, sin ningún motivo o razón. Eso que yo llamo “romances relámpago“. Son los casos que vemos en las películas y novelas románticas. El chico y la chica se conocen y con una mirada instantáneamente nace el “amor“. Pues no, inicialmente lo que hay es una atracción, luego un enamoramiento y si son constantes pueden llegar a amarse de verdad. Lamentándolo mucho la mayoría de esos romances solo llega a ser simples enamoramientos o en ocasiones encaprichamientos. En muchos casos porque no existe la madurez ni disposición para llegar a algo más profundo.

En ocasiones una de las personas es amada, pero esa no quiere ser amada, por lo tanto es una acción en un solo sentido, lo cual desnaturaliza la acción misma de amar. Tal como las personas que se encuentran en la llamada “friendzone“ o “zona de amigos“, aman sin ser amados. Su amor es real, la cuestión es que está incompleto. Aunque algunos afortunados logran romper esa barrera algunos con perseverancia, otros con suerte o un poco de ayudas externa; Al final su amor se vuelve correspondido y por lo tanto completo.

¿Qué dirían aquellos que defienden la tesis de que el amor solo aparece, a las personas que se casaron sin conocerse y llegaron a vivir un amor profundo?. ¿Alguien se atrevería a desestimar o degradar el amor de estos últimos? Pues no deberían. El amor se expresa de formas diferentes, puede empezar por una pasión o irse trabajando y ambos pueden ser amor. Sin embargo, no de la misma especie o clase.

Estos podría llevarnos a pensar que el amor de los primeros es más puro que el de los segundos, por supuesto que no, me atrevería a decir que es lo opuesto. El amor que nace de la convivencia, del conocimiento y entendimiento, es mucho más profundo y puro. Ya que logró aceptar a la persona tal y como es; A pesar de que existan cosas que no me agraden puedo dejarlas a un lado por todas la cosas buenas que ella es o que representa.

Esto me lleva a preguntarme ¿puede construirse? Por supuesto, el amor se hace más fuerte cuando se cimienta en la convivencia, empatía, entendimiento mutuo y similitud de gustos. Se va perfeccionando a medida que la persona madura y entiende que cuando se ama “esa persona se convierte en el objeto de mis actos, causa y destinataria de ciertos sentimientos“; No solo eso, la persona amada se convierte en parte de la otra.

El amor: ¿Puede ser más profundo de los que esperamos? Creo y espero que sí, que en nuestro ADN hay una porción que nos condiciona y nos permite amar y ser amado. El problema es que creemos que el amor se limita a lo conyugal o al “Eros“, lo cual no es cierto. Amar no es solo poseer, o conectarse físicamente con otro. Tal como lo dice la Biblia en la Primera carta de Pablo a los Corintios “El amor es paciente y bondadoso; no es envidioso ni jactancioso, no se envanece; no hace nada impropio; no es egoísta ni se irrita; no es rencoroso; no se alegra de la injusticia, sino que se une a la alegría de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.“ Acá se habla de la inmensidad del amor, no le pone limitantes, solo virtudes.

¿Cuando amo, siempre debo estar feliz? No necesariamente, el amor no es idílico, es real, puede doler, ser triste, difícil, pero ninguna de esas circunstancias lo desnaturaliza más bien lo fortalece.

¿Tiene fecha de caducidad? Vuelvo apelar a las santas escritura cuando dicen: “El amor jamás dejará de existir. En cambio, las profecías se acabarán, las lenguas dejarán de hablarse y el conocimiento llegará a su fin“. Ese versículo esta en 1 de Corintios 13:8. Y me parece que resume perfectamente lo que pienso, el amor es como la energía no se destruye, solo se transforma. La cuestión está en que muchas veces desconocemos lo poderoso e importante que es saber amar.

Escrito por: Adriana Angarita.