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Hablaremos de diferentes concepciones del estado, como estas afectan nuestras creencias actuales y como se manifestaron en la sociedad del siglo XIX y principios del siglo XX. Para comenzar es importante dar un concepto claro de que nos referimos cuando hablamos de un estado; Según la Real Academia Española es: “Forma de organización política de un país o reino, dotada de poder soberano e independiente, que integra la población de un territorio especifico, donde existe un conjunto de poderes y órganos para ejercer el gobierno“.

Nuestra concepción inicial el Estado es como una figura todo poderosa, independiente, autónoma y  donde el hombre se ve como un instrumento al servicio de los fines del mismo, por lo cual se le debe mandar, disponer e imponer medidas y reglas que beneficien la permanencia del las estructuras estatales. El filósofo alemán Immanuel Kant lo explica claramente cuando dice: “El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.”

Empezaremos nuestro recorrido histórico a partir de la Revolución Industrial. Comenzó en Inglaterra en el siglo XVIII, está puede dividirse en tres etapas la revolución del Antiguo Régimen, la Revolución Agricola y el Auge del Capitalismo. A razón de nuestro recorrido no enfocaremos únicamente en las dos ultimas. La revolución agrícola surge debido a una medida intervencionista por parte del estado monárquico ingles, quien decide imponen la Ley del cercado o Enclousure Act que estipula que todo propietario de una tierra debía cercar la misma y si no tenia los recursos para hacerlo debía vendérsela a alguien que si tuviera los medios para hacerlo.

Dicha ley generó un aumento considerable de las tierras en manos de los burgueses, también se debe menciona que esta legislación fue un tanto injusta para los agricultores más humildes. Sin embargo, tuvo algunos beneficios logró separar e independizar la producción, lo que permitía la libertad de siembra y uso de la tierra. En la antigüedad la tierra debía ser labrada en colectivo, esto traía como consecuencia problemas al momento de ponerse desacuerdo con  producto a cultivar, la metodología de siembra y exigía que las ganancias debían ser repartidas de forma equitativa entre todos los trabajadores.

El auge del Capitalismo representó un cambio en la visión de hombre. Ya no se veía únicamente a la persona como súbdito del rey sino como un medio de producción, lo que lo rebajaba aun más. Antes estaba sujeto solamente a las decisiones del Rey o la nobleza pero en esta nueva etapa se encuentra que esta clase emergente (La burguesía); Se posiciona por encima del ciudadano de a pie dandole otra autoridad a la que someterse si bien no política pero si económica. Por consiguiente se inicia una sociedad con clases como la conocemos hoy en día. Esta nueva figura llamada burguesía pasa a ser una fuerza que de una manera u otra no se quiere conformar únicamente con el poder económico sino aspira a llegar a la palestra política.

El empoderamiento económico de los burgueses representa una perdida del poder económico para la nobleza. Y este auge económico facilita la transición entre el taller artesanal y la fábrica, sin embargo con este cambio de percepción acerca del hombre ya no se considera sus necesidades. Más bien  se ve forzado a trabajar largas jornadas de hasta 14 horas diarias, donde tanto Hombres, mujeres y niños deben trabajar sin descanso por míseros salarios que apenas les alcanzaran para sobrevivir.

En esta situación claramente los mayores perdedores eran los ciudadanos comunes quienes tenían que trabajar hasta el cansancio para apenas vivir y para empeorar la situación debían pagar impuestos a la corona para que este mantuviera su elegante y costoso estilo de vida. Nicolás Maquiavelo en su libro el príncipe recomienda que “Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.” Justamente los que Maquiavelo manifestó como una situación peligrosa cuando tanto el pueblo como sus aliados nobles se encuentras sensibles y resentidos por las circunstancias poco favorables.

En medio de todos estos acontecimientos surge un movimiento llamado la ilustración que pretende llevar la luz del conocimiento a donde hay oscuridad. Crean la primera enciclopedia para facilitar la divulgación de la información. Se presentan como una corriente positivista, que desprecia todo lo que no sea medible y comprobable. Por consiguiente dejan a un lado el conocimiento filosófico o religioso por no tener bases en acontecimientos repetibles y verificables. Llevan el positivismo al extremo de modo que se deforma de tal manera que llega ha ser sensualismo. Lo que contribuye a los reduccionismos de la persona humana porque retira todo interés por lo metafísico y transcendente cosas que le dan sentido a la vida y por lo tanto son intrínsecas en el hombre. Al retirarle esto la persona queda vulnerable y confundida, por esta razón la ilustración fracasó. Aunque logró introducir en el bagaje colectivo el pensamiento positivista. Por ejemplo el principio que afirmaba el filosofo inglés John Locke “La realidad esta mediada por el hombre, por lo que sino lo experimento no existe”.

En este periodo surgen en Francia tres filósofos que con sus ideas innovadoras moverán el piso de todo el país. Los filósofos fueron Voltaire, quien se plantea la existencia de un tipo de gobierno que represente a la mayoría y no solo los interés de una minoría políticamente activa o económicamente fuerte, lo que empieza a causar revuelo en las mentes de la elites que se dan cuenta que a través de este tipo de gobierno puede conseguir todo el poder que desean al ponerse del lado del pueblo mientras las circunstancias les convengan. Otro es Rousseau quién plantea que el estado es posible gracias a la firma tacita de un contrato social entre los hombres que facilita la convivencia organizada y razonable.

El último pero no menos importante Montesquieu, se enfoca en la parte legislativa afirmando que “Las leyes son un reflejo del pueblo que las tiene”, este planteamiento genera una reflexión inmediata con mucho impacto al alcance; También afirma que existe tres tipos de Estados que son llevados de maneras diferentes, el primero es el despotismo que es movido por la obediencia temerosa de un pueblo dócil, el segundo, la monarquía que se sustenta por el honor del monarca y por último la democracia que se basa en la virtud de los políticos que la ejerzan.

Montesquieu también afirma que “Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial. Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado.” Esta frase plantea un cambio radical en la percepción del estado ahora no es este quien nos los da todos ni esta influencia por el pueblo y también tiene el deber de estar al servicio del mismo y no viceversa.

Debido a todos estos vientos de cambio en la Francia de 1786 donde la situación en el país es cada vez más critica, el pueblo hambriento clama por pan y justicia. En ese momento ocurre lo impensable se empieza a gestar una revolución. Aunque existen algunas libertades económicas, ciertamente no son suficientes para complacer a los burgueses, quienes son la principal fuente de empleo e ingresos para el Estado. Sin embargo,  la monarquía gasta muchísimo más del lo que le ingresa mientras el pueblo sufre las consecuencias. El rey y la nobleza son los únicos con verdadero poder político. A pesar de la situación insostenible del pueblo francés, el monarca Luis XVI deliberadamente apartaba la mirada de las desgracias que ocurrían por toda Francia y se encierra en su oasis personal en el Palacio de Versalles.

El pueblo representado por una burguesía que realmente solo abogaba por sus intereses realiza una petición, para se cambiaran las medidas económica; Imponiendo así que tanto la nobleza como el clero debían pagar impuestos, tal como lo hacia el resto del país y asimismo el Rey se preocupará más por el bienestar de los ciudadanos, tornando su gobierno más democrático y menos monárquico. Justo en ese momento crítico Luis XVI de Francia decide apegarse a las palabras de su predecesor Luis XIV cuando afirmo “El Estado soy yo”. Con estas palabras demuestra una vez más que para los gobernantes del momento el pueblo no era más que un mero instrumento al servicio del Estado que en este caso y como él mismo afirmo era el Rey, por lo que ellos y su bienestar le tenían sin cuidado.

Por otra parte las presiones (Huelgas y cacerolazos) que los franceses ejercían sobre el monarca lograron la instalación de una Asamblea Constituyente. Está promulgó unas cuantas leyes que intentaban mejorar las condiciones de los ciudadanos. La declaración de los derechos del hombre y del ciudadano fue una de esas leyes promulgadas por la Asamblea. Dicha declaración cambio rotundamente nuestra percepción del hombre y por lo tanto del estado. El hombre dejo de ser un objeto de trabajo, un ingreso fijo a través de los impuestos, un ser que hay que dominar y subyugar. En cambio se empoderó y por lo tanto se libera de todos esos reduccionismo, lo que le permite darse cuenta de una buena vez que no debe estar al servicio del Estado, más bien el Estado tiene que estar a su servicio y cuidado.

A pesar de este avance legislativo cuando el pueblo empezó a reclamar justicia en forma de guillotina estaban gobernando los Girondinos quienes eran los que hoy consideramos como políticos de derecha ellos eran burgueses que abogaban por la libertad comercial, su acción más importante fue condenar a Luis XIV y a su extravagante esposa Maria Antonieta a la guillotina. Luego de esto ocurre una crisis de subsistencia, lo que genera el caldo de cultivo perfecto para que la revolución se radicalicé en manos del gobierno Jacobino.

La llamada época del Terror está en auge, caracterizada por el asesinato de cualquiera que se atreviera a hacer el más mínimo comentario en contra de la revolución. Entre las víctimas de esos injustificados asesinatos estuvo Maximilien Robespierre quien en un inicio fue uno de los promotores de la revolución, abogado eminente, diputado para la Asamblea y bien conocido como “el incorruptible“. Apartando estos atroces hechos otra de las cosas que hicieron los jacobinos fue promulgar la constitución 1793 que por primera vez permitía que los representantes fueran elegidos a través de un sufragio universal.

Este cambio de percepción se dio por una conjugación de factores: la revolución industrial que permitió un abuso indiscriminado de la persona, la ilustración que nos permitió empezar abrir los ojos y darnos cuenta de nuestro verdadero poder y potencial. Luego la revolución francesa que a pesar de sus errores y atrocidades no se les puede negar que fueron los que dieron el primer paso para tener las estructuras estatales que tenemos hoy en día. Es importante hacer mención que el factor determinante del cambio fue le abuso y explotación de los ciudadanos con un fin económico. Por lo que nunca debemos olvidar lo que dijo el economista inglés Henry Georges (1839-1897), “El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.”